Apoyamos a nuestros clientes en sus relaciones con las instituciones francesas, belgas y europeas.


Lo hacemos con la convicción de que la comunicación institucional es comparable a un proceso industrial, es decir que debe ser rigurosa, metódica y adaptada.


En términos prácticos, esto significa que analizamos la solicitud que recibimos en el contexto institucional del momento, definimos una estrategia para alcanzar el objetivo que se nos ha marcado y que hemos aceptado y, finalmente, implementamos esta estrategia de manera operativa, ya sea nosotros mismos o en apoyo a los equipos de nuestros clientes.


Los perfiles de nuestros consultores, que han ejercido todos altas responsabilidades en ámbitos muy complementarios, y que dominan (oralmente y por escrito) el francés, el inglés, el alemán, el castellano, el portugués y el holandés, les garantiza a nuestros clientes una experiencia sólida y una capacidad de actuación muy diversa.


Por razones prácticas, nuestros clientes tienen un único interlocutor dentro de nuestra empresa pero, en realidad, todo nuestro equipo de expertos en relaciones institucionales estudia y defiende sus intereses en relación con las instituciones públicas.


Hemos logrado forjar vínculos de confianza con las instituciones europeas, francesas y belgas (a nivel federal y regional), porque nuestros interlocutores conocen el rigor de nuestra argumentación y el respeto que tenemos hacia sus misiones.


Este método sistemático permite, desde hace más de treinta años, que generalmente nuestros interlocutores institucionales nos escuchen y sigan nuestras recomendaciones.